Arcera – Cantabria

LAS MARZAS. MARZO FLORIDO SEAS BIENVENIDO…

LAS MARZAS

Tradición hoy prácticamente desaparecida, tiene su origen en un rito ancestral agrario y responde al despertar de la primavera y por tanto a la alteración hormonal  de mozos y mozas. Los “marzantes” salían a anunciar la venida del primer mes estacional, dedicado a la agricultura y que correspondía con el actual mes de marzo.

La última noche de febrero los mozos del pueblo, pedían las marzas por las casas entonando canciones. Los mozos que participaban por primera vez eran los encargados en cargar con el saco de las limosnas. Al llegar a la casa saludaban diciendo:

“¿Cantamos o rezamos?, lo que nos manden haremos”.

Si les decían cantar, entonaban las marzas y si no, rezaban un responso por los difuntos de la casa.

“Marzo florido seas bienvenido, seas bienvenido,

con el mucho pan con el mucho vino, con el mucho vino,

 

 Traemos un burro cargado de arvejas, cargado de arvejas,

que viene de cocos hasta las orejas.

 

 Traemos un burro cargado de nada, cargado de nada,

que no come trigo, paja ni cebada, paja ni cebada,

que come chorizo y buenas tajadas y buenas tajadas.

 

Traemos un burro cargado de aceite, cargado de aceite,

para freir los huevos que nos de la gente, que nos de la gente.

 

La gente del pueblo, les daba lo que podía, huevos, chorizo, pan,…

Recibida la limosna se despedían cantando:

 

“De esta buena casa bien contentos vamos, bien contentos vamos,

De la buena gente que en ella dejamos, que en ella dejamos.”